CENTA

Centro trastornos de alimentación

centaLos trastornos del comportamiento alimentario afectan a millones de personas en todo el mundo y suponen sufrimiento emocional y riesgos para la salud. Pueden causar desnutrición, afecciones cardíacas, ginecológicas, dermatológicas, dentales, etc. e incluso la muerte. Además, estos trastornos del comportamiento alimentario interfirieren negativamente en el desarrollo personal y social de las personas que los padecen.

Son difíciles de tratar y permanecen ocultos hasta para las amistades y familiares más próximos de quien los sufre, las personas con trastornos de la alimentación suelen sufrir además otros problemas psicológicos que requieren un tratamiento específico.

CENTA nace con la intención de ofrecer una  asistencia integral altamente especializada para el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria.
La formación de esta unidad pretende dar respuesta al vacío asistencial en el ámbito privado que sufren los pacientes que padecen estas enfermedades y sus familias.

El tratamiento incluye no sólo la atención de los aspectos conductuales y físicos sino también de los cognitivos, personales, emocionales y familiares. La atención a cada caso es llevada cabo por un equipo de trabajo de diferentes disciplinas, está formada por un equipo multidisciplinar de profesionales del ámbito de la psicología, de la psiquiatría, de la medicina y de personal sanitario altamente especializado y con una larga experiencia en este tipo de trastornos.

El trabajo en equipo permite atender de manera coordinada, continuada y personalizada la demanda que requieren estos pacientes y sus familias. El abordaje de estos trastornos incluye la atención individual , familiar y grupal.

El tratamiento individual se realiza con la/el paciente en consulta semanal o quincenal en función de las necesidades y se elige la técnica psicológica más adecuada a cada caso y momento de evolución del trastorno, la presencia de las familias en el proceso de atención y curación en estos trastornos es imprescindible, por ello  contamos con grupos de familiares, que ofrecen apoyo, información y consejo sobre el trastorno que afecta a su hija/o o familiar.

Ofrecemos también sesiones grupales para pacientes,  en función de la enfermedad que padecen, sin olvidar como ya hemos mencionado la necesidad de un tratamiento individual ajustado a cada caso.

Sin listas de espera para los pacientes entre las visitas de los diferentes especialistas CENTA ofrece una respuesta integral adaptada a todas las necesidades del paciente.

Dependiendo de las manifestaciones clínicas, diferenciamos los siguientes tipos de TCA; anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastornos de la conducta alimentaria no especificados, trastornos por atracón y obesidad.

Los trastornos alimenticios se presentan cuando una persona no recibe la ingesta calórica que su cuerpo requiere para funcionar de acuerdo con su edad, estatura, ritmo de vida, etcétera.

La anorexia se caracteriza por una gran reducción de la ingesta de alimentos indicada para el individuo en relación con su edad, estatura y necesidades vitales. Esta disminución no responde a una falta de apetito, sino a una resistencia a comer, motivada por la preocupación excesiva por no subir de peso o por reducirlo.

En la bulimia el consumo de alimento se hace en forma de atracón, durante el cual se ingiere una gran cantidad de alimento con la sensación de pérdida de control. Son episodios de voracidad que van seguidos de un fuerte sentimiento de culpa, por lo que se recurre a medidas compensatorias inadecuadas como la autoinducción del vómito, el consumo abusivo de laxantes, diuréticos o enemas, el ejercicio excesivo y el ayuno prolongado.

En la compulsión para comer se presenta el síntoma del atracón sin la conducta compensatoria. Por ello, quien lo padece puede presentar sobrepeso.

Quienes presentan anorexia o bulimia piensan casi exclusivamente en cuánto y cómo comen o en dejar de hacerlo, y están pendientes de su imagen de manera obsesiva, piensan mucho en cómo y en cómo son vistos por los otros. Detrás de estos comportamientos hay una preocupación absoluta por el peso, por no engordar, por mantener una delgadez extrema o conseguir una mayor. La imagen corporal de sí mismo está distorsionada y no se corresponde con la realidad.

Una misma persona puede presentar diversos comportamientos y en muchos casos es frecuente encontrar las conductas alternadas por periodos de tiempo; la mayor incorporación de comportamientos patógenos puede indicar el avance del trastorno.

No se puede negar el incremento de la incidencia/prevalencia de los trastornos de conducta alimentaria en la población general, y hay que considerar la importancia del aumento de los rangos de edad en la población de riesgo femenina, así como el incremento de casos en la población masculina .

Tan sólo en Estados Unidos cerca de 8 millones de adolescentes y adultos jóvenes tienen síntomas de trastornos alimentarios.

Según algunos estudios se considera que entre el 1,5% y el 3% de la población española padece algún tipo de trastorno de alimentación.